Comisariado, investigación artística y gestión cultural
«La revolución del descanso. Encuentros para tejer, bailar y comer» (INJUVE)
Tirando del hilo. Lenguajes textiles en el arte contemporáneo (RedITINER)
Como una llamada a los cuervos en medio del silencio. Colección de Videoarte Teresa Sapey (Museo Vostell Malpartida)
Diseñar, editar, liberar. Una aproximación al pensamiento visual de Alberto Corazón (MNCARS)
CUTTOO
Ser joven y trabajar en el ámbito cultural en el contexto actual implica, en la mayoría de los casos, sucumbir a ritmos de producción extremadamente exigentes que no dejan espacio para la creatividad, el descanso y el disfrute. Para convertirse en profesionales, los jóvenes se ven empujados a dedicar la totalidad de su tiempo a emprender proyectos personales, colaborar con otros, crear redes, formarse, investigar y realizar numerosos esfuerzos adicionales que requieren una gran cantidad de energía para prosperar, dejándolos exhaustos. Aunque estas iniciativas nacen siempre desde la inquietud y el deseo de hacer lo que les apasiona de la manera que desean, terminan por absorber su día a día y sus momentos de ocio y desconexión, haciendo inviable un equilibrio productivo saludable. Trabajo, vida privada y descanso se vuelven incompatibles cuando el tiempo, y su ausencia, se traducen directamente en capital social y recursos económicos.
La hiperproductividad representa un problema generacional en el que todo el tiempo se ha transformado en potencial tiempo de producción. El tiempo libre y el ocio se diluyen dentro de los periodos productivos, lo que genera un agotamiento generalizado que conduce a la frustración y al malestar. Sin embargo, y como puede observarse en la escena cultural de la ciudad, continúan surgiendo proyectos liderados por jóvenes que buscan alternativas sostenibles y desafían los requerimientos capitalistas y mercantiles de las industrias culturales predominantes.
Con la vocación de explotar y ampliar las burbujas de los creadores emergentes del panorama descrito, nació POMPA. Ante un paisaje cultural visiblemente precarizado y elitista, POMPA propuso un espacio cálido y crítico en el que generar alianzas y visibilizar las propuestas de jóvenes atravesados por su contexto. En aquella ocasión, POMPA habitó la Sala Amadís para dar cabida a proyectos culturales que se alejaban de la hiperproductividad y reflexionaban sobre ella a partir de ritmos lentos, dinamitando la dicotomía producción/ocio y trabajo/descanso.
Bajo esta premisa, y con el apoyo de las Ayudas Injuve para la Creación Joven 2023, se presentó «La revolución del descanso. Encuentros para tejer, bailar y comer». Fue una serie de encuentros mediados por diversos colectivos y artistas que buscaban reflexionar y actuar en torno a las nociones de recreo, fiesta y producción desde el descanso y la celebración.
Los conceptos introducidos con este proyecto atravesaban a toda una generación de artistas y agentes culturales, igual que en su momento lo hizo la crisis económica de la primera década del siglo en el país. Se trataba de jóvenes en proceso de profesionalización que se veían obligados a buscar y crear nuevos espacios y formatos de producción y consumo cultural, ya que a los existentes difícilmente tenían acceso o se habían quedado obsoletos. En «La revolución del descanso» se puso en valor el festejo desde nuevos lugares alejados del frenetismo y la hiperactividad de cierto consumo cultural.
Entendiendo que la revisión y los procesos disruptivos y renovadores eran una parte necesaria del desarrollo cultural, POMPA anhelaba encontrar espacios desde los que poder hacerlo sin prisa, construyendo en colectivo. Sin caer en el utopismo y disfrutando de esos momentos como lo que eran: una pausa, la búsqueda del hueco que permitiera ralentizar la máquina, el freno temporal de la sobreestimulación.
El proyecto también contiene un trasfondo reflexivo sobre la institución cultural, como pieza elemental de esa máquina. POMPA entiende que los contextos institucionales han de ser plataformas para les artistas y sus públicos que actúen como espacios de juego, prueba, experimentación y testeo. Las producciones de POMPA, siguiendo esta lógica, van más allá de la exposición, tratando de diluir los límites formales de los talleres, los conciertos, las performances, las exposiciones, las mesas redondas, etc. Trabajando siempre desde un in-between que resulta no sólo más divertido sino también crítico y participativo. En nuestro imaginario resuenan las palabras del comisario Martí Manen y su defensa de la performatividad, de la capacidad de acción y afección de lo real de la práctica curatorial:
1. “Sentarse a la fresca para soñar con gatos, lobas y cristales que se rompen”, taller de bordado y siesta de escucha activa. Con Lucía Amor, Álvaro del Fresno y Jaime del Fresno, el 08 de mayo.
2. “Tarde de juegos y merienda”, ‘La mesa infinita: merienda como resistencia y pintura mural como medio de creación para descansos futuros’. Con Soul in the Kitchen y Maiky Maik, el 21 de mayo.
3. “Pop-pijamada”, taller pop-fanart desde el fanzine, el juego y las artes monas, con toques de la cultura pop/teenager. Con Periferia Silvestre, el 05 de junio.
4. “Conciertos de sobremesa”, charlas, pipada y showcase musical. Con La Hyperromería (Lola del Gallego Noval y Flavia García), Marta Movidas y Stephen Please (comisariado por Buenxs Amigxs), el 07 de junio.
5. “La última mejor noche. Ni la última ni la mejor ni de noche. Vol. 2 (Fiesta de fin de curso)”, mesa redonda en salita de estar, show drag y dj set final. Con Mesa Camilla, Pompa, Shakuira y Karma C, el 14 de junio.
6. “Registros y rastros”, exposición colectiva a partir de los registros generados tras cada encuentro. Del 17 al 21 de junio.